El problema no es que haya ideología en la escuela, sino que se oculte como neutralidad. Este texto muestra por qué el modelo educativo transmisivo adoctrina incluso cuando cree ser democrático.
Conversación con Juan Manuel Escudero sobre formación docente, innovación educativa, tecnocracia, evaluación, neoliberalismo y crisis del sentido pedagógico en las reformas educativas contemporáneas.
Mesa redonda sobre batalla cultural educativa, marcos reaccionarios, meritocracia, inclusión, malestar docente y respuestas colectivas desde una educación democrática y crítica.
Análisis crítico del informe TALIS 2024 sobre malestar docente, burocracia, autonomía profesional, cultura escolar e identidad docente más allá de los relatos simplistas sobre disciplina y motivación.
Más allá de las lecturas apocalípticas o triunfalistas de TALIS 2024, el valor está en las claves interpretativas, no en las cifras: las que apuntan a viejos problemas que seguimos sin resolver y a los cambios que ya no pueden esperar.
Este texto cuestiona la aparente neutralidad de los datos en educación y denuncia cómo la tecnocracia y el dataísmo han despolitizado el debate educativo. Bajo la máscara de la objetividad, se impone una lógica neoliberal que redefine qué es enseñar, aprender y evaluar sin espacio para el conflicto democrático.
La decisión del estado de Oklahoma de imponer una prueba diseñada por PragerU a profesorado provenientes de “estados liberales” confirma lo que ya veníamos diciendo: la educación se ha convertido en uno de los frentes principales de la batalla cultural
La extrema derecha agita el fantasma del adoctrinamiento para censurar temas como la diversidad o la educación sexual. Un ataque encubierto a la escuela pública y democrática que busca imponer su ideología sin pasar por las urnas
Reformas sin recursos suficientes, nuevos desafíos educativos, burocracia creciente y docentes al límite: una huelga que señala la fractura del sistema educativo español
En España, repetir curso es una práctica cara, ineficaz y clasista. Sin embargo, sigue instalada como dogma innegociable para parte del profesorado. ¿Por qué defendemos con pasión una medida que reproduce desigualdad y no mejora el aprendizaje?