Archivo temático sobre profesión docente, formación inicial del profesorado, máster de secundaria, malestar docente, burocracia, autonomía profesional y condiciones de trabajo en educación.
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Conversación con Elena Ferro, profesora de matemáticas e impulsora del manifiesto “Una secundària per a tothom”, sobre identidad docente, inclusión educativa, malestar en secundaria, escuela pública y los distintos modelos de educación que hoy conviven —y a veces chocan— dentro de los institutos.
Conversación con Jaume Trilla sobre antipedagogismo, batalla cultural educativa, redes sociales, malestar docente y simplificación del debate público sobre educación.
Conversación con Almudena Ferrero sobre inclusión educativa, conflicto entre familias y profesorado, cultura docente, redes sociales y disputa discursiva en torno a la escuela pública.
Conversación con Juan Manuel Escudero sobre formación docente, innovación educativa, tecnocracia, evaluación, neoliberalismo y crisis del sentido pedagógico en las reformas educativas contemporáneas.
Mesa redonda sobre batalla cultural educativa, marcos reaccionarios, meritocracia, inclusión, malestar docente y respuestas colectivas desde una educación democrática y crítica.
Análisis crítico del informe TALIS 2024 sobre malestar docente, burocracia, autonomía profesional, cultura escolar e identidad docente más allá de los relatos simplistas sobre disciplina y motivación.
La decisión del estado de Oklahoma de imponer una prueba diseñada por PragerU a profesorado provenientes de “estados liberales” confirma lo que ya veníamos diciendo: la educación se ha convertido en uno de los frentes principales de la batalla cultural
Reformas sin recursos suficientes, nuevos desafíos educativos, burocracia creciente y docentes al límite: una huelga que señala la fractura del sistema educativo español
El texto se sitúa en un momento clave de la educación, marcada por la influencia de discursos reaccionarios (racistas, clasistas, lgtbifóbicos) que han permeado el ámbito educativo. Se señala cómo la equidistancia, entendida como neutralidad, ha sido una herramienta que, lejos de ser neutral, ha favorecido la propagación de estas narrativas. A pesar de los avances legislativos en inclusión y justicia social, se observa un descontento entre el profesorado, derivado de la falta de recursos y apoyo para implementar cambios estructurales. Esto ha dejado un vacío que los discursos reaccionarios han aprovechado. El manifiesto publicado busca restaurar un espacio de debate educativo basado en el respeto y el rigor, subrayando la importancia de combatir la desinformación y polarización. No obstante, el texto también advierte contra el peligro de igualar todas las posturas y la necesidad de confrontar directamente las narrativas reaccionarias. Finalmente, el autor enfatiza que la indiferencia hacia estos discursos es una de las principales causas de su expansión, haciendo un llamado a la acción colectiva para garantizar un sistema educativo que priorice la justicia social y la pedagogía crítica.
Los discursos antipedagógicos han acompañado de forma paralela durante mucho tiempo a los discursos educativos, pero últimamente han crecido en intensidad, volviéndose cada vez más exaltados. ¿Por qué son un problema y cuál es su función?
El máster representa un avispero con un alto coste político para cualquiera dispuesto a modificar la formación inicial necesaria del profesorado de secundaria
No podemos pasarnos toda la educación obligatoria diciéndoles que hay que cuestionar las cosas mientras los procedimientos a los que los sometemos en la escuela están centrados en que repitan con la mayor fidelidad posible la información que les proporciona su profesorado como única estrategia de relación con el conocimiento
En un mundo donde la educación enfrenta demandas crecientes, en este artículo reflexiono sobre si las “nuevas” responsabilidades asignadas a las escuelas son realmente inéditas o simplemente viejos desafíos reformulados en un contexto y una sociedad diferente: ¿Estamos pidiendo demasiado a nuestras escuelas sin ofrecerles lo necesario para cumplir con estas demandas?
De un tiempo a esta parte, pienso de forma recurrente en aquellas ideas que forman parte del imaginario social sobre educación y que hacen que algo nos parezca aceptable o posible. Algunas de ellas, representan, a mi juicio, un serio obstáculo para la mejora y la transformación educativa. ¿Cómo cambiamos estas ideas?
Los discursos que sostienen que todo va a peor están calando entre un profesorado exhausto por la falta de recursos, el trabajo en pandemia y la adaptación a los vaivenes normativos
Mucho se habla del famoso máster de profesorado y es frecuente escuchar, de uno y otro lado, las reclamaciones que sobre él se hacen. Pero, sobre todo, parece claro que este es insuficiente para formar al profesorado de secundaria. En este artículo, analizamos las claves que, a mi juicio, están en juego en este máster.
De un tiempo a esta parte, circulan mensajes muy concretos sobre la profesión docente y pese a que estos plantean el problema de la mercantilización de la educación y la precarización del profesorado, lo hacen desde una perspectiva que agrava este problema. Sin embargo, hace no tanto tiempo, existían discursos sobre la autonomía del profesorado y lo que se vino a llamar los profesionales reflexivos ¿Qué ha pasado con estos discursos? ¿Por qué esa contradicción entre los relatos sobre la mercantilización educativa?
Mientras a nivel social el imaginario sobre cómo accede el profesorado universitario, cuáles son sus condiciones laborales y cómo las realiza, se basan en una idea que se corresponde más con un modelo de universidad pretérito que con el actual, el profesorado universitario se ve envuelto cada vez más en procesos burocráticos de los que depende su estabilidad laboral y que conviene, al menos, analizar y repensar con calma.
La interdisciplinariedad dentro de una organización de materias por ámbitos no es un imposible, pero hay que hacerla con ciertos mimbres, pero no es ese imposible que muchos docentes ven y critican y no tiene por qué suponer acabar con el conocimiento. Eso sí, necesita del trabajo, mano a mano, delprofesorado.
Existe un debate enquistado en educación sobre cuál debe ser el papel de la teoría y el de la práctica, sobre el papel de los teóricos y el de los prácticos. En el centro de este desencuentro, la experiencia se sitúa como un criterio de calidad. ¿Cómo se relacionan teoría y práctica? ¿Y el papel de la experiencia? ¿Tiene sentido este debate?
Nunca hasta ahora, el profesorado ha tenido a su disposición tanta cantidad y con una disponibilidad tal, de artículos, investigaciones, libros, etc. Esto es, sin duda, una grandísima noticia pues permite que el conocimiento generado por la investigación educativa se incorpore a la práctica docente. No obstante, he visto de un tiempo acá actitudes que hacen que me resulte preocupante que estos “datos científicos” estén siendo utilizados muchas veces de la forma más pseudocientífica posible.
Aunque la vocación ha estado presente desde hace muchos años en educación, vengo observando con preocupación cómo aumenta la atención y el foco en este tema y en otros términos que suelo denominar “términos etéreos”. ¿Hasta qué punto tiene que aportar a la educación el asunto de la vocación? ¿Tiene sentido reclamarla?