Resumen
La estandarización de pruebas para valorar a los sistemas educativos ha ido in crescendo desde que el discurso de las competencias cobrara protagonismo en la Unión Europea. El análisis de la ideología que sustentan dichas prácticas, así como del paradigma que se esconde tras ellas, son objetivos de este artículo. Para ello se realiza una reflexión sobre una de las máximas representantes de esta corriente en Europa, las denominadas pruebas PISA (Programme for International Student Assessment). Los autores plantean una serie de argumentos que tratan de explicar por qué las pruebas estandarizadas representan un modelo de eficiencia en educación y no tanto de calidad, donde la evaluación es entendida como un proceso de recogida de información útil y valiosa para emprender procesos de mejora. Asimismo, analizan algunas de las cuestiones más significativas que se desprenden del uso de pruebas estandarizadas en educación, tales como el uso político que se hace de los resultados, el sobrevalor otorgado a las materias instrumentales o el desmantelamiento de la función social de la escuela, entre otras.
Palabras clave
Datos de publicación
Revista Iberoamericana de Evaluación Educativa , vol. 10 (1) , pp. 51-67 , 2017